A medida que la población aumenta, así como su esperanza de vida, aparece una mayor necesidad de que se produzcan avances tecnológicos innovadores para resolver los problemas médicos que les afectan. En las últimas cinco décadas, la esperanza de vida de las mujeres se ha incrementado de los 75 a los 80 años y la de los hombres de 65 a 70. El aumento de la longevidad y de la cantidad de pacientes crónicos, ha hecho que la demanda de asistencia sanitaria sea cada vez mayor.
Estos hechos, junto con el crecimiento de los países en vías de desarrollo y las limitaciones de capital, están sentando las bases de una nueva ola de innovación médica, especialmente en el área de la investigación genómica, es decir, en el estudio del origen, la evolución y el funcionamiento de la información genética de los organismos. Compartir la información genómica entre la comunidad mundial médica y científica puede suponer un gran avance de la medicina personalizada. Sin embargo, es necesario hacerlo de una forma segura y haciendo especial hincapié en la protección de datos del paciente.
Mientras los costes de secuenciación de ADN son cada vez menores, la cantidad de datos que genera esta actividad crece a ritmos exponenciales. Sin embargo, en la era del 'Big Data Genómico', el compartir grandes cantidades de datos de forma segura se ha convertido en un problema importante para la investigación.
El avance de la informática en la nube puede amainar este problema permitiendo la democratización de la genómica, aumentando la colaboración científica, la educación y el intercambio cultural entre los países de forma exponencial. Además, los avances significativos en autenticación y autorización han hecho que la nube sea más segura que nunca. Muchas organizaciones de investigación pequeñas encuentran que los grandes centros de nube, gestionados por proveedores tecnológicos ofrecen seguridad y flexibilidad para garantizar que sus datos están protegidos.
Diversos factores y circunstancias pueden conducir a la adopción de estos nuevos enfoques para poder avanzar en el desarrollo de la Medicina personalizada. Hoy en día, para muchos laboratorios de investigación comprar y mantener un sistema capaz de almacenar y procesar petabytes potenciales de datos sigue siendo una propuesta costosa. Buscar la manera de hacer más asequible el almacenamiento, el procesamiento y el análisis de datos es el principal desafío para los proveedores tecnológicos.
Asimismo, si los médicos o investigadores quieren colaborar con sus compañeros, sus infraestructuras de TI no tendrán el ancho de banda para soportar el envío de los datos en bruto, incluso para un solo genoma. Esta es la razón por la cual muchas instituciones están optando por la nube para manejar enormes conjuntos de datos científicos.
Los datos disponibles en la nube podrían permitir a los médicos igualar secuencias de genomas a conjuntos de muestras de tejidos normales o tumorales de pacientes con cáncer. Estos datos serían una rica fuente de información sobre muchos otros tipos de enfermedades. Los historiales médicos se verán reforzados con este nivel de conocimiento más profundo, para que los médicos puedan recetar -de forma más eficiente- los distintos medicamentos y tratamientos que el individuo necesite