Una proteína que está normalmente involucrada en la curación de heridas de la piel y el mantenimiento de la homeostasis en el tejido epitelial es también, en determinadas condiciones, un promotor de cáncer de piel invasivo y metastásico, según revela un equipo de investigadores en un artículo publicado en Nature Structural & Molecular Biology.
Normalmente, la lesión tisular desencadena un mecanismo en las células que intenta reparar el tejido dañado y restaurar la piel a un estado normal u homeostático. Los errores en este proceso pueden dar lugar a diversos problemas, como la inflamación crónica, que es una causa conocida de ciertos tipos de cáncer.
Según explica el director de esta investigación, el profesor Adrian Krainer, de 'Cold Spring Harbor Laboratory' (CSHL), en Nueva York, Estados Unidos, el cáncer se asemeja a un estado de curación de heridas crónicas, en el que el programa de cicatrización de la herida se activa erróneamente y se perpetúa.
La proteína, llamada SRSF6, es lo que los biólogos denominan un factor de empalme: es una de las muchas proteínas implicadas en un proceso celular esencial conocido como empalme. En el empalme, se edita un 'mensaje' de ARN copiado de un gen para que incluya sólo las partes necesarias para instruir a la célula cómo producir una proteína específica.
Los mensajes de la mayoría de los genes se pueden editar de múltiples maneras, utilizando diferentes factores de empalme, por lo que un solo gen puede dar lugar a múltiples proteínas con funciones distintas. Mientras que la proteína SRSF6 normalmente contribuye a la cicatrización de heridas en el tejido epitelial, cuando se produce en exceso puede promover el crecimiento anómalo de células de la piel y el cáncer, según demostraron los científicos en modelos experimentales.
Los autores del trabajo hallaron el lugar en un mensaje de ARN en particular, uno que codifica la proteína tenascina C, donde SRSF6 se une de manera anormal, dando lugar a versiones alternativas de la proteína tenascina C que se ven en los cánceres invasivos y metastásicos.
El equipo de CSHL también encontró que la sobreproducción de SRSF6 en elmodelo utilizado genera agotamiento de un tipo de célula madre llamada Lgr6 +. Estas células madre de la piel residen en la parte superior del folículo del pelo y participan en la cicatrización de heridas cuando el tejido está dañado.
Por una parte, el anormal empalme alternativo por SRSF6 aumenta la proliferación celular, pero por otro lado impide el proceso por el cual las células maduras proliferan. 'Las células se mantienen en un estado de activación anómalo que, de otra manera, sería temporal durante la reparación del tejido normal. Se necesitan más estudios para comprender este fenómeno en detalle', concluye Mads Jensen, autor principal del estudio.